Siempre me ha parecido reconfortante la idea de la muerte.
La idea de que mi vida podría terminar en cualquier momento me libera
para apreciar plenamente la belleza,
el arte y el horror de todo lo que este mundo tiene para ofrecer.
Las decisiones se toman de sentimientos amasados.
Son más a menudo un bulto que una suma.
Tifoidea y cisnes, todo viene del mismo lugar.
En las paredes de nuestros corazones y cerebros, el peligro acecha.
Hay agujeros en el suelo de la mente.
El amor y la muerte son los grandes goznes sobre los que giran todas las simpatías humanas.

