Sabor

Abro la boca con calma,

como quien prueba un secreto.

La piel tibia, casi un sueño,

gotita clara que espera.

Lamo apenas, sin apuro,

sabe a miel que no se nombra,

sal suave, como el mar lejos,

metal leve que se pierde.

Trago y quedo en silencio,

mano en pelo que me cuida.

Dulce al principio, sin prisa,

como luz que entra en la tarde;

luego un toque de sal vieja,

amargo que se hace amigo.

No hay ruido, solo latido,

sabor que queda en la lengua,

gracias por dejarme entrar,

por darme esto que no pide.

Sonrío con ojos cerrados,

y el mundo se hace más chico.

Daniel Ulibarri

Amante del humo, la gasolina, los químicos y preservantes. Quienes abriguen escrúpulos de moralina, se encierren en sus 'tiquismiquis' de conciencia y provincialismos santurrones, favor dejen de lado estos renglones ahora mismo.

https://danulitio.com
Anterior
Anterior

Leche, Banano y Maní

Siguiente
Siguiente

“Voy a ser tu inodoro”