octubre 29, 2020

Vos,

Manos pálidas que amé junto al aroma de mar,

¿Dónde estás ahora?

¿Quién se encuentra bajo tu hechizo?

¿A quién vas a raptar hacia caminos lejanos…

Antes de agonizarlos en despedida?

Sos,

Los pálidos dispensadores de mis alegrías y dolores,

Sosteniendo las puertas del cielo y del infierno,

Como la sangre caliente corría salvajemente por las venas,

Debajo de tu toque, hasta que dijiste adiós.

Manos pálidas, puntas rosadas, capullos de loto que flotan

En esas frescas aguas donde solíamos amar

Hubiera preferido sentirte rodeando mi garganta

Aplastando la vida, ¡que despidiéndome!

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