octubre 22, 2021

Estos cuatro amigos han ido con sus esposas a una ciudad cercana para tomar el avión que los llevará a Las Vegas.

Ya en el mostrador del aeropuerto, una de las señoras, apenada, confiesa que ha dejado en casa su visa y su pasaporte. Sin esos documentos no puede hacer el viaje.

El marido se irrita. Ella le dice que no hay problema: vaya él a Las Vegas con los demás; ella regresará a su casa en autobús y taxi.

Así lo hacen. En el avión el hombre, jactancioso, declara su satisfacción por ir sin su mujer. “¡Viva la libertad!” -exclama, y bendice el olvido por el cual su esposa no pudo ir con él.

De seguro en Las Vegas hallará alguna grata compañía.

Una de las señoras le pregunta:

¿Y no has pensado en la posibilidad de que tu esposa haya mentido? Quizá fingió haber olvidado esos documentos para quedarse sola en casa. A lo mejor ya tiene alguna grata compañía.

No vuelve a hablar el hombre. En medio de las risitas de los demás queda mohíno y en silencio.

Al llegar al aeropuerto de Las Vegas ni siquiera sale de él. Ahí mismo toma el siguiente vuelo de regreso.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: