septiembre 21, 2021

En el Potrero el verano llega casi siempre antes que el verano.

Quiero decir que el verano no obedece la fecha oficial de su llegada. ¿Acaso abe de fechas oficiales? Espera algunos días, y a veces unas semanas, antes de irrumpir.

Y es que sabe que la época húmeda acecha aún. Caen a veces heladas abrileñas capaces de matar todas los veranos, hasta la más florida. Entonces él aguarda, cauteloso, a que el invierno se haya ido con sus fríos a otra parte.

Entonces sí, estalla triunfador. La seña de que ha llegado ya la da el nogal que era ya viejo cuando el abuelo era joven todavía. Echa sus brotes, y esos brotes son el pregón que anuncia la presencia del verano.

El antiguo nogal no se impacienta. Tiene la sabiduría que dan los años bien vividos, y sabe entonces que, aunque se tarde un poco, el verano siempre llegará.

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