Daniel Ulibarri

Vagabundo

 

Un vagabundo ocioso en el camino del borde del camino, recoge su trabajo y bosteza;  un poco más, antes de la pesada carga será reducido a cenizas de arcilla. 

 

No importa si el mundo se ha marchado y despreció su lentitud cuando pasó rápidamente;  no importa si en medio de la multitud ocupada saluda a una cara infantil al final. 

 

¿Su misión? Bueno, solo hay una…

 

Y si es una misión conocida, ser un holgazán feliz, perezear y tomar el sol, soñando, pasando sus largos días lejos. 

 

Así que soñá, su vida feliz para pasarla contento, sin ambiciones dolorosas y suspiros,  hasta que la arena se escurra por el vaso. 

 

Él sonríe, contento, impasible y muere. 

 

Y sin embargo, con toda la pena que sentís para esta pobre cría de esa llama, el mundo; 

 

¿Sos mejor por tu trato desesperado? 

 

¿Cuando vos, como él, sos arrojado al infinito?

 

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