Daniel Ulibarri

Un amanecer

Ramas rotas. El sol sale en una mancha y otra,

Flota como una fruta de mar cristalina.

Hay neblina por todas partes,

Blanco y húmedo, el puerto es como piedra plateada, copos de hielo opacos.

Una luz gotea sola, una gota de rojo invierno, ardiendo sin llama en el vapor, en silencio sobre los tejados: otra ventana.

Quemada por el fuego de cristal en los barrancos del sol, una estrella solitaria de la mañana se enciende donde no brilla ninguna estrella.

Lejos en el borde de esta gran copa brumosa, el sol dora los suburbios muertos al levantarse.

Diamantes los gallos del viento, hacen brillar los picos encontrados sobre hastiales cubiertos de musgo.

Ahora las tejas gotean escarlata, nadan como los adoquines de los pájaros y la luz del sol golpea sus espejos de agua con un riachuelo más húmedo, ácido y frío.

Aquí yacen esos reyes momificados, hombres durmiendo en casas, embalsamados en ataúdes de piedra, hasta que la última trompeta llame a sus galerías.

Los arrabales se levantan con murmullos lejanos.

Muñecos enterrados, hombres durmiendo invisibles.

Miro por encima de los montículos de piedra, me inclino, abandonado y solo en este aire amargo.

Renunciamos a nuestros cuerpos: la tierra cae en nubes, las piedras pierden su significado, la sustancia se pierde en la arcilla.

Los techos se desvanecen, y la ciudad se disuelve en un caparazón de ladrillos y papel.

Vacío, sin propósito, una cosa no comprendida, una tumba rota, donde duermen fantasmas desconocidos.

La hierba más pequeña de cristal, sacudida por la escarcha, las hierbas peludas de plata, las margaritas de ojos redondos y ácidas…

Pintadas en porcelana antigua, la flor nocturna más pequeña arrojada como un centavo brillante en el césped, me mueve todo el corazón.

Golpea más profundo el aire de esta mañana que las torres o la ceguera común, más débil que las flores.

Voluntad extinguida, como se rompen los vapores y muere en el amanecer.

Sol mata con la vida y trae a la respiración todas las cosas silenciosas.

¡Despertarme con tierra vieja, mantenerme despierto!

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