Hay un muro fuerte a mi alrededor

para distraer y protegerme:

está construido con las palabras

que me has lanzado.

Hay espadas a mi alrededor

para mantenerme a salvo:

Son los besos de tus labios.

Delante de mí llevo un escudo

para protegerme de los daños:

Son la sombra de tus brazos y el peligro.

Todos los deseos de mi mente

saben tu nombre y los blancos deseos

de mi corazón te conocen.

El grito de mi cuerpo por la plenitud,

Es mi voz que grita por vos.

Mi sangre me golpea con tu nombre

Incesante, despiadado…

Tu nombre.

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