septiembre 28, 2021

Se presentó sin aviso, y me dijo de buenas a primeras:

Soy Tonto.

No lo parece usted -le respondí-. El modo en que llegó sin que yo lo notara es prueba de gran inteligencia.

Es que soy un piel roja -me explicó-. Nadie escucha nuestras pisadas, excepción hecha de nuestras esposas.

Soy el amigo del Llanero Solitario. En inglés me llamo Tonto. Por obvias razones mi nombre en español se cambió inicialmente a «Zorro«.

Y ¿en qué lo puedo yo servir? -le pregunté.

Siempre ando con el Llanero Solitario -contestó-. Ni un momento jamás lo dejo solo.

Y sin embargo él insiste en llamarse «El Llanero Solitario«, como si yo fuera invisible, o no existiera.

¿No le parece que eso es un acto de discriminación contra mi raza?

Le dije que sí. Y me quedé pensando que Tonto es muy Zorro.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: