Pequeña alma,

te has paseado perdido

durante mucho tiempo.

El bosque es ahora oscuro,

vigilado por aves y ojos.

Luego una luz,

una cabaña, un fuego,

una puerta abierta.

Los cuentos de hadas

te advierten:

No entrés,

vos que querés comer

serás comido.

Vos entrás. Acelerás.

Querés tener pies.

Querés tener ojos.

Querés tener miedos.

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