octubre 26, 2021

En la llama del fuego parpadeante

Los pecados de mi alma son pocos

Y los pensamientos en mi cabeza

Son los pensamientos de una cama

Con una vista solitaria.

Pero el ojo de la conciencia eterna

Debe parpadear como un murciélago parpadea brillante

Alguna vez los pensamientos en mi cabeza se inquietan

Al borde de la noche eterna.

El pez dorado come su huevo

Donde flota en su cuenco cautivo,

Al gato de su especie nacido

Ciego desde el útero

Y al Señor mi alma.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: