Daniel Ulibarri

Soledad

Aquel hombre sabio oyó la palabra “pobreza“.

Se sonrió con desdén.

Oyó la palabra “enfermedad“.

Escuchó la palabra “sufrimiento“.

Se mantuvo tranquilo.

Y siguió sereno, sin dar ninguna muestra de temor.

Pero luego oyó pronunciar otra palabra.

Esa palabra era “soledad“.

Y entonces, el hombre sabio se echó a temblar.

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