Tu palabra hace que amanezca el día.

Tu mirada hace que renazca el mundo.

Tus pasos acompasan el ritmo de mi vida.

Tu voz es cifra de la música.

Enredada a tus cabellos se regocija, prisionera, el alma.

Las cosas van a vos para que las acariciés.

Sin tu presencia yo me vuelvo ausencia.

Sin vos soy el silencio de la nada.

Cuando no veo tu sombra me convierto en sombra.

Soy ciego si no me das tu luz.

Estoy en vos como la gota de agua está en el mar.

Decí mi nombre, pues sólo así seré.

Pensáme, para existir.

Y dejá que hoy me vuelva a enamorar de vos.

He ido por la vida con ese amor.

Mientras lo tenga, no habrá muerte para mí.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: