septiembre 28, 2021

Llegó como un rayo y me dijo:

Soy el rayo.

Me aparté un poco de él, por precaución, y le pregunté:

¿En qué puedo servirle?

Me dijo:

Ustedes usan mucho la expresión: «Un súbito rayo» o: «Un repentino rayo», Y sucede que los rayos no tenemos nada de súbitos o repentinos. Somos el resultado de factores que empezaron a combinarse desde que el universo comenzó. Cada rayo, como cada hombre, tiene la antigüedad del mundo. La edad del cosmos es el tiempo que tardamos en caer.

Así dijo, y se marchó con la velocidad del rayo. O con la lentitud del rayo, como sea.

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