Nosotros, ellos, aquellos

Matter

No hay razas en nuestra especie.

Pero el racismo sigue permeando a la sociedad. ¿Cómo llegamos a esta situación? Más importante: ¿por qué debemos cambiar ahora?

La frontera entre «nosotros» y «ellos» es artificial, por lo que podemos cambiarla. Desde un punto de vista puramente utilitario, es lógico que nos convenga definir como «nosotros» a aquellos con quienes nos beneficiaremos de cooperar y «ellos» con quienes sea mejor competir.

Gracias a la globalización, cada vez más, los beneficios de cooperar sobrepasan los costos de competir. ¿Por qué seguimos distinguiendo entre «nosotros» y «ellos»?

Nuestra historia está plagada de luchas de poder y consecuentes opresiones. Parecería natural, ya que en el resto del mundo animal vemos dramas similares.

¿Acaso la discriminación e intolerancia a los diferentes (color de piel, género, edad, preferencias, equipo favorito…) está embebida en nuestros genes?

Hay ventajas evolutivas de cooperar con los miembros de nuestro grupo (familia, tribu, clan, ciudad, estado) y de no cooperar con los que están fuera del grupo. Pero en la práctica, cada vez más son parte de nuestro grupo.

Las interdependencias son tales, que cada vez es más difícil etiquetar a cualquiera como «otro». Todos son de «los nuestros».

En semanas recientes, el asesinato de George Floyd por un policía y otros eventos desataron manifestaciones a nivel global para demandar el racismo y la brutalidad policiaca.

Las declaraciones de Trump han sido a favor del racismo y de la brutalidad. Se ha propuesto reducir el presupuesto o hasta desaparecer a la policía.

¿Para qué invertir en ellos, si en lugar de proteger, matan a los ciudadanos? Obviamente no todos, pero se requiere un cambio sistémico.

El primer enemigo es la ignorancia.

No la ignorancia que se quita con la escuela. La ignorancia de los demás. Si conocemos a los demás, veremos que tenemos más similitudes que diferencias. Será más difícil clasificarlos como «ustedes» y tenderemos a verlos como «nosotros».

El miedo que genera esta ignorancia (por temor a lo desconocido) da lugar a la empatía, donde puedo ponerme en el lugar de los demás.

Podríamos decir que la discriminación, la violencia y la opresión son naturales. Pero no es lo que nos conviene.

En una sociedad animal, hay presas y depredadores. En una sociedad antigua, hay oprimidos y opresores. En una sociedad global, todos somos interdependientes. Nadie es prescindible. Lo que le pasa a uno, nos afecta a todos.

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