El abuelo le ordenó a su pequeña nieta:

Traéme un vaso con agua.

La niña obedeció.

El padre le ordenó a su hija:

Traéme un vaso con agua.

La muchacha obedeció.

El hermano le ordenó a su hermana:

Traéme un vaso de agua.

La joven obedeció.

El marido le ordenó a su mujer:

Traéme un vaso de agua.

La esposa obedeció.

El hijo le ordenó a su madre:

Traéme un vaso de agua.

La madre obedeció.

Todas estas mujeres son la misma mujer.

Todos esos hombres son el mismo hombre.

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