Daniel Ulibarri

Nuestros árboles

Hay un lugar entre dos grupos de árboles

donde la hierba crece cuesta arriba y el viejo

camino revolucionario se quiebra en sombras

cerca de una casa  abandonada por los perseguidos

que desaparecieron en. sus propias sombras.

He caminado allí recogiendo hongos

al borde del pavor, pero no se dejen engañar:

esto no es un poema ruso, ni está en otro lugar

más que aquí, en nuestro país… acercándose a su

propia verdad y temores, sus propias formas de

hacer desaparecer al pueblo, dividido hasta su fin.

No te diré dónde está el lugar, la malla oscura

del bosque con la franja de luz sin marcar—

encrucijada llena de fantasmas, paraíso del moho:

ya sé quién quiere comprarlo, y venderlo.

Y si no te diré dónde está, entonces, ¿qué te digo?

¿cualquier cosa? porque todavía escuchás,

porque en estos momentos para que escuchés en

absoluto, es necesario hablar de nuestros árboles…

 

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