Un hombre puede renunciar a tanto

puede limitarse a la correspondencia escrita a mano,

a alimentos hechos de cereales integrales,

a calentar en una estufa de leña,

troncos tallados por su propia mano

y apilados cuidadosamente

como cadáveres por la puerta trasera.

Puede soñar nocturno de memoria…

Pero no hará aparecer al ser amado.

Puede aprender los nombres

de todos los pájaros en el valle…

pero ninguno se sentirá atraído

por la idea de aprender también el suyo.

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