danuLITIO | Daniel Ulibarri

Murió Don Juan

Murió Don Juan, y por la infinita misericordia del Señor fue a dar al Cielo.

San Pedro, el apóstol de las llaves, no es tan misericordioso como el Padre, y le dijo al recién llegado que antes de entrar en el Paraíso debía pasar algún tiempo en el purgatorio.

Está bien -se resignó Don Juan-. Pero al menos dime cómo es el Cielo.

El portero celestial le hizo una descripción de las delicias que gozaría en la mansión de la eterna bienaventuranza. Exclamó el sevillano, pesaroso:

¡De lo que me estoy perdiendo!

Ahora -le pidió San Pedro- dime tú cómo fue la existencia que viviste.

Don Juan le describió su vida. Y pensó el apóstol con tristeza:

¡De lo que me perdí!

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