Daniel Ulibarri

Viktor Rom y la inmoralidad de lo “moral”

 

¿Cómo es una relación normal?

 

Definimos eso -como sociedad- creando historias, imágenes y representaciones de relaciones románticas.

 

Con el tiempo, terminan apilándose una encima de la otra y nos quedamos aturugados con una especie de imagen compuesta por la forma en que usamos la idea de que lo natural es “bueno” e “inevitable” para estigmatizar ciertos tipos de relaciones consensuales.

 

Esto facilita, en última instancia, que una supuesta mayoría autoritaria e ignorante se transforme en una especie de policía moral.

 

 

La falacia de que lo “natural” es lo único aceptable e inevitable es una premisa vacía y realmente peligrosa por el simple hecho de ser humanitariamente incorrecta y deplorable.

 

Muchas cosas muy pero muy “poco naturales” son geniales, como las MacBooks y el ibuprofeno, por ejemplo.

 

Pero cuando las personas que se autoproclaman paladines de “las buenas costumbres” sienten que deben intervenir en la relación de personas adultas porque piensan que algo anda mal o es inmoral, apuntan hacia la forma en que creamos el elemento socialmente construido del amor romántico.

 

Y lo hacemos construyendo normas exigentes y, a la vez, insostenibles.

 

 

Entonces, ¿cuáles son las expectativas?

 

Algunas de las características de esas “normas” tienden a permanecer constantes.

 

Por lo general, hay dos personas en la historia, un hombre y una mujer.

 

Probablemente haya una boda en el futuro, niños y una casita con una cerca y un jardín bien cuidado.

 

Tenemos este conjunto de ideas que crean “normas aceptables”.

 

Se crea, entonces, un peligroso sentimiento de amenaza para quienes viven en sus propias prisiones cuando sus expectativas limitadas se rompen, llevando a estas mismas a “tener que hacer algo para arreglarlo”, usualmente utilizando a los niños como excusa.

 

Vemos históricamente una especie de consigna totalmente equívoca e intrusiva para dizque “volver a poner a las minorías en línea” con las normas sociales.

 

 

¿De qué manera lidiamos con personas que están tratando de vigilar socialmente una construcción social?

 

Teniendo presente que a los que tanto les molesta poco realmente importan y que a los que realmente importamos poco nos molesta.

 

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