octubre 29, 2020

Esa casa tiene misterio.

Así dicen los vecinos de una que se halla en el repecho de la loma, apartada de las demás.

Cuentan que algunas noches se miran ahí luces que después se apagan.

Cuando la gente habla de aparecidos en las tertulias de cocina él dice unas palabras que bien pudieron ser dichas por Pedro Infante:

Na’más lloviendo me mojo.

Cuentan también que se oyen quejidos como de alma en pena.

Don Abundio está muy cerca de la naturaleza, quizá por eso no cree en lo sobrenatural.

Sin saberlo es un positivista. 😉

Anoche se volvieron a ver luces y se oyeron quejidos otra vez en la casa de la loma.

Y hoy en la mañana don Abundio me explicó el misterio: en esa casa abandonada tienen lugar los furtivos encuentros amorosos del viudo Cano -don Nicandro- con la dejada Tacha, doña Anastasia.

En verdad esa casa tiene misterio.

El misterio del amor, del misterioso amor.

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