Daniel Ulibarri

Corazón distraido

 

Le tengo dicho al corazón que te ame.

 

Yo me distraigo a veces ¿sabés?

 

No puedo ni leer un libro.

 

Escucho alguna música.

 

Voy al súper.

 

Recibo un mensaje.

 

Apago el teléfono.

 

Evito mi trabajo de cada día.

 

Y por la noche, algunas veces, duermo.

 

Temo entonces que pensés que en esos momentos no te amo.

 

Pero te amo a veces, y me lo reprocho siempre…

 

No haberte amado desde el instante mismo en que llegué a este mundo.

 

Por eso le tengo dicho al corazón que te ame, aunque yo no esté presente.

 

Que cada latido suyo -es decir mío- sea un “te quiero” para vos.

 

A veces me distraigo ¿sabés?

 

Pero ese día cercano que dejés de oír ese “te quiero

 

no será porque esté yo distraído.

 

Será porque mi corazón se distrajo y ya no es mi corazón.

 

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