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Daniel Ulibarri

Me lo dijo el diablo

-‘¿Esta es tu casa?’ Preguntó el diablo.
-‘Esta suele ser mi casa’, dije.
-‘No puede ser tu casa porque no hay gente’.
-‘Pero es mi casa’, dije.
Han habido algunas personas, tal vez algunas.
Aunque no eran mi gente, ni me veían a mí.
-‘Tenía que vivir en algún lugar’, dije.
Ésta es la casa donde vivo, aún.
-‘Pero, ¿dónde está tu gente?’, dijo.
-‘Mi gente vive en una casa diferente.’
-‘¿No les importa saber de vos?’
Si era el diablo, ¿por qué me hace tantas preguntas?
Me lo dijo el diablo:
-‘Pensé que serías feliz.’
Justo cuando me hierve la me hierve la sangre, pensé.
Por supuesto no se quedó callado el diablo:
– ‘¿Por qué pensás que yo estoy aquí?’

Amante del humo, la gasolina, los químicos y preservantes. Quienes son amantes del "fitness", el gimnasio, las dietas y los maratones y cualquiera que abrigue escrúpulos de moralina, se encierre en sus 'tiquismiquis' de conciencia y provincialismos santurrones, deje de lado estos renglones ahora mismo.

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