Casar pleito no tiene chiste, no requiere talento especial, basta y sobra con un «¡qué me ves!» y ya queda armado el zipizape.

El verdadero talento, tanto para los políticos como para los líderes sociales -de todo tipo-, es encontrar los hilos comunicativos que nos unan en los propósitos, en una visión de Costa Rica compartida, aunque no sea común.

Salta a la vista que todos -o casi todos- queremos para el País prosperidad, bienestar, justicia, progreso, superación y avances sociales y económicos palpables y sustanciales.

Nadie en su sano juicio desea ver a nuestra Costa Rica postrada, emproblemada, empobrecida, violenta, injusta y desarticulada.

Preciso es entonces enfocar el diálogo en las coincidencias, buscando soluciones a los problemas que enfrentamos y no meramente el señalamiento de culpables.

Buscar culpables nunca ha sido -ni será- solución a los problemas, el ser rijoso no conforma una cualidad, mas el saber superar diferencias para encontrar coincidencias SÍ lo es, sí conforma una virtud que mucho ayuda a las naciones a superar sus vicisitudes.

Que haya, pues, más comidas, que haya infinidad de reuniones, de intercambio de ideas, de abiertamente hacer soplar los vientos de la controversia para en catártico ejercicio identificar los escollos a superar y encontrar la forma de que cada sector aporte lo que le toque en beneficio de nuestra Patria.

El objetivo, el sol que rompe el horizonte y nos ilumina, es y debe ser Costa Rica, no es el imponerse, someter, ganar o vencer; mucho menos el orgullo personal poniendo en la manga en cada discusión el corazón de una dignidad que imaginamos que ha sido mancillada.

No son éstos tiempos para eso, son tiempos para construir, para ERIGIR, para consolidar en bien de todos los mexicanos las riquezas que la naturaleza le regaló a Costa Rica para elevar el nivel de vida de sus ciudadanos.
No importa en estos momentos el «quién», sino más bien el «qué».

Qué podemos hacer por Costa Rica, y no pensar -en las palabras de John F. Kennedy- qué puede hacer Costa Rica por nosotros.

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