Icono del sitio danuLITIO | Daniel Ulibarri

Los pobres también lloran

De la pobreza sólo hablan bien aquellos que no la padecen.

Lo mejor que se puede hacer con los pobres es acabar con ellos.

Quiero decir que la obligación de un buen gobierno es dotar a los pobres de las condiciones necesarias para que salgan de la pobreza.

Eso no se consigue con dádivas, y menos cuando su fin último es de carácter político.

Propiciar la creación de fuentes de empleo y capacitar a las personas para el trabajo son los medios más idóneos para mejorar las condiciones del pueblo, tan utilizado por la demagogia para su discurso, pues a los malos políticos les conviene que haya más pobres.

Por su parte los ricos no gozan de una buena prensa.

Las prédicas religiosas y sociales los han desprestigiado. Aun así es necesario que haya más ricos para que haya menos pobres. Decir esto no es políticamente correcto, pero es la pura verdad.

Dinero llama dinero, y pobreza engendra más pobreza.

Yo creo que cuando el camello pase por el ojo de la aguja las cosas van a mejorar.

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