septiembre 27, 2020

Éstas eran líneas paralelas.

Las líneas paralelas, afirman los geómetras, no pueden juntarse ni aunque se prolonguen hasta el infinito.

Las líneas paralelas de mi historia, sin embargo, se enamoraron unas de otras. Su amor las hizo fundirse entre sí: juntas, revueltas y se prolongaron en el infinito.

El infinito las admitió porque parecían una sola línea. Pero son varias, enredadas. Son líneas paralelas enamoradas.

Amor omnia vincit“, decían los latinos. El amor todo lo vence.

El amor unió a las líneas paralelas en tal forma que juntas llegaron como una sola al infinito.

Ahí están ahora. Ahí viven su infinito amor.

Eso no lo saben los geómetras.

Los geómetras saben muchas cosas, pero el amor no es su tema.

Y el amor es un tema tan grande que abarca todas las geometrías.

Abarca incluso al infinito.

Un pensamiento en “Mis líneas paralelas

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