octubre 22, 2020

Llegó sin anunciarse y declaró:

-Soy la línea recta.

Le pregunté en qué podía servirla.

Me dijo:

-Quiero saber si existo o no.

Seguramente advirtió mi desconcierto, pues antes de hablar yo habló ella:

-Si se traza una línea recta sobre el mundo, esa línea tendrá por fuerza que seguir la curvatura de la Tierra, y por pequeña que sea ya no será entonces una línea recta.

Aunque no sé de geometría le contesté que la línea, lo mismo que su origen, el punto, es una entidad imaginaria.

-Entonces realmente no existo -dijo ella.

Y se alejó llena de tristeza.

Ahora no sé qué pensar.

Me pregunto si tanto en la geometría como en la vida existe en verdad la línea recta.

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