Daniel Ulibarri

Las desaparecidas

 

Esto no es realmente un mito o un secreto.

 

Este murmullo en la boca de la montaña

 

donde el sonido de la lluvia nace. 

 

Este pozo creciente en un pueblo de peregrinos del pasado.

 

Esta vagina delgada como moneda y la mancha ácida del hueso.

 

Un doctor con sus herramientas oxidadas y el barrendero,

 

mientras la madre deposita ofrendas sangrientas de nacimiento.

 

Este no es el grito de un comienzo,

 

o un río enterrado en las entrañas de la tierra.

 

Este es el sonido de millones de chicas desaparecidas.

 

El canto de un tiempo en el universo cuando nacieron

 

con tigres respirando entre sus muslos;

 

cuando salen a la batalla con los tres ojos en llamas,

 

sus pechos dorados en alto como armas al cielo.

 

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: