octubre 26, 2021

La comunidad LGBTQ+ está experimentando constantemente las luchas que algunos solo han tenido que enfrentar debido al COVID-19, como el aislamiento, el distanciamiento o alejamiento de nuestras familias o el sentir de la pérdida de libertad en el encierro.

El odio, la injusticia y la desigualdad son una pandemia global por sí solas.

Mi comunidad y los derechos de todas las personas que la integran están en riesgo. El encierro no tiene por qué ser físico.

¿Qué pasa cuando no podés moverte libremente como la persona plenamente expresiva que sos debido a la violencia o al prejuicio?

No es bueno.

Ojalá pudiese solito borrar el odio y reemplazarlo con libertad.

Hay una gran cantidad de acción dedicada que debe llevarse a cabo para que este país, este continente y este planeta sea exactamente eso para todos los individuos…

La auténtica libertad, de expresarse y de amar, sigue pendiente. Hay mucho trabajo por hacer y requiere del mismo compromiso, solidaridad y empatía que todas las personas hemos experimentado durante la pandemia.

Desgraciadamente, mucha gente no está a la altura. Y muchas personas que sí lo estuvieron, han perdido a seres amados y su propia vida.

Por eso escribo estas palabras: para que fluya la conversación… para que algún día realmente lleguen al final ambas pandemias y pidamos, ahora sí, reconocer que todos los corazones laten y no harán falta las máscaras ni las caretas.

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