septiembre 21, 2021

Don Juan pasó a mejor vida.

Quiero decir que se murió, pues difícilmente la otra vida es mejor que la que aquí vivió Don Juan.

Tuvo amigos, y mujeres lo tuvieron. Supo de la canción y el vino. Poseyó dinero, pero el dinero jamás lo poseyó a él.

Al final lo único que le quedó fue lo que había dado a los demás.

Tiempo después murieron las mujeres que lo amaron.

San Pedro, el apóstol de las llaves las recibió:

Bienvenidas seáis al Cielo.

Preguntaron ellas:

¿Se encuentra aquí Don Juan?

Respondió el portero celestial:

No.

Manifestó una hablando por todas las demás:

Entonces esto no es el Cielo. Vámonos.

Y se fueron.

San Pedro, aturrullado, se rascó la calva y dijo:

¡Ah, mujeres!

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