enero 22, 2021

La puerta da al Oriente, lo mismo que las ventanas de la sala.

Cuando la noche ha dejado de ser noche y la mañana empieza a ser mañana el Sol entra a mi casa como Pedro por su casa.

Yo lo recibo agradecido. La luz es cosa que siempre debe agradecerse. Y si la lleva uno por dentro eso debe agradecerse más.

Al primero que la da el sol es al Misterio. Así se llama el grupo formado por la Virgen, San José y el Niño.

Las figuras fueron regalo para mí de mis padres, quienes dicen ser ‘culturalmente católicos’… a pesar de que nunca los he visto rezar en mi vida.

Regalo de Navidad fue ése. Ahora es regalo de todas las navidades.

Cada mañana veo a Jesús, María y José iluminados por la primera claridad del nuevo día.

Parece que me sonríen.

La sonrisa del carpintero es de fe; la de la Madre es de esperanza; la del Hijo es de amor.

La mía es, como dicen mis padres, cultural

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