septiembre 21, 2021

Este amigo mío no quería a los gatos.

Pensaba que son más inteligentes que él.

Vos no tenés un gato -solía decir-. Un gato te tiene a vos.

Y sin embargo el otro día le sucedió algo muy curioso.

Fue a visitar a una hermana suya. Ella adoptó una gata que recientemente parió tres gatitos y una gatita.

Tan pronto entró mi amigo, la gatita fue hacia él y se le juntó a la pierna, ronroneando.

Le gustás -le dijo a mi amigo su hermana.

No necesito hacer más larga la historia, que por ser de amor es muy corta.

Ahora mi amigo tiene una gatita en su casa.

Es como mi bebé-declara al mismo tiempo enojado y divertido-. Hace conmigo lo que le da la gana.

La gatita va hacia él y se le unta a la pierna, ronroneando. Dice mi amigo, orgullosa:

Me tiene.

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