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noviembre 25, 2020

Hace unas noches se apareció en una vieja casona del Bosque el espectro de la doña.

Ninguno de nosotros lo vio.

Todos dormíamos.

Supimos que se había aparecido porque siempre que viene quita de la pared el retrato del que fue su esposo y lo echa al bote de la basura.

Ahí amaneció la fotografía, igual que ha sucedido en otras ocasiones.

Al parecer el rencor de la señora tiene fundamento.

Su marido la maltrataba de palabra y obra.

Raras veces le daba para el gasto, de modo que ella y sus hijos dependían del poco dinero que los papás de la señora le enviaban.

Además el señor era infiel.

Tenía hijos ahí, lo mismo que en El Potrero, la Laguna y la Montaña: igual que en La Playa, Las Fresas y La Cebolla.

No nos extraña, entonces, lo que hace la doña cuando se aparece.

Volvemos a poner en su lugar el retrato del coronel.

Ahí estará hasta que la señora se aparezca otra vez.

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