octubre 20, 2020

Un hombre se propuso encontrar una aguja en un pajar.

Había oído decir que eso es cosa difícil, y a él le gustaban las empresas difíciles.

Difícil era aquélla, ciertamente. La prueba es que jamás pudo encontrar una aguja en un pajar.

Entró en profunda depresión por eso. Ya nunca volvió a ser el que era antes.

Ahora voy a decir por qué ese hombre no encontró una aguja en un pajar.

No cuidó de encontrar primero un pajar.

Si lo hubiera encontrado, el resto habría sido cosa fácil.

Pero ¿cómo encontrar una aguja en un pajar si no tenés primero un pajar para buscar la aguja?

Las cosas se deben empezar por el principio.

Si por ahí se empieza, y se empieza bien, lo demás llega por sí solo.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: