Sacá al río del río, y lo que sobra

tirálo por ahí, que no es el río:

el puente, el cauce, el piélago, el suicidio,

Heráclito, el rumor, la fuente, la onda…

Atrás de cada rosa hay otra rosa

que no cualquiera ve, libre de ripios;

rosa sin rosa-rosae, sin Cratilo,

sin Gertrude Stein, sin Shakespeare

sin García Márquez y sin Góngora.

A fuerza de existir ninguna cosa

es ella misma ya, ni el mundo el mismo.

Muerto el Génesis sobrevive la Retórica.

Justo que los poetas se hagan niños;

que desnudar al vestido sea su obra,

y no haya más memoria que el olvido.

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