septiembre 30, 2020

Historietillas del mismo tema

Doña Holofernes encaró al novio de su hija:

¿De modo, joven, que aspira usted a entrar en el corazón de Glafira?“.

Respondió con llaneza el galancete:

La verdad, señora, es que mis aspiraciones no son tan altas“.


Los empleados observaron que todos los días su jefe don Algón salía de la oficina a las 12 del mediodía en punto y no regresaba sino hasta las 2 de la tarde.

Validos de eso se iban al bar de la esquina y se tomaban un par de copas, seguros de que el ejecutivo no notaría su ausencia.

Don Cucoldo, el tenedor de libros, era uno de los que hacían eso.

En cierta ocasión este señor decidió no ir al bar con sus compañeros, y en vez de eso se dirigió a su casa.

Entonces supo a dónde iba don Algón cuando dejaba la oficina.

Sin ser notado por su esposa y por su acompañante salió quedamente de la casa y regresó al trabajo.

Al día siguiente los empleados le preguntaron:

¿Irás hoy con nosotros al bar?“.

¡Oh, no! -se asustó don Cucoldo-. ¡Ayer por poco me pesca el jefe!“.


Una trabajadora doméstica le preguntó a otra:

¿Cómo se llama tu patrón?“.

Respondió la interrogada:

Holiday Inn“.

Dijo la otra: “No puede ser que se llame así“.

Pues no sé -insistió la primera-. Ese nombre llevan todas las toallas“.


La maestra de Biología del Colegio para Señoritas “Lalia” les indicó a sus alumnas:

Hoy vamos a aprender algo acerca de los hábitos reproductivos de los simios platirrinos“.

Una de las chicas levantó la mano.

Maestra -sugirió-. ¿No sería mejor aprender algo acerca de los hábitos reproductivos del sexo opuesto? Ninguna de nosotras se va a casar con un simio platirrino“.


El papá de Pepito regresó del hospital y le dijo al muchachillo:

La cigüeña le trajo un bebé a tu mamá. ¿Te gustaría verlo?“.

Replicó Pepito:

Bebés he visto muchos. Más bien me gustaría ver a la cigüeña“.


Un tipo le contó a su amigo:

Mi suegra nos regaló a mi esposa y a mí dos toallas que bordó. La de mi señora dice: ‘Ella’. La mía dice: ‘Eso‘”.


¿Practicas el sexo seguro?“. Esa pregunta le hizo a su hija la mamá de Pirulina.

Sí, mami -le aseguró ella-. A todos los hombres con los que salgo les doy un nombre falso“.


Una gallinita le dijo a otra viendo con enojo a unos pordioseros que pasaban por el camino:

¡Odio la forma en que nos desvisten con la mirada!“.


El señor marcó el número telefónico de su casa. Contestó la mucama.

Comuníqueme con mi esposa, por favor” -pidió el marido.

Salió” -le informó, lacónica, la chica.

Aventuró el señor: “¿Iría de compras?“.

Respondió la muchacha:

Por la forma en que iba vestida pienso que más bien iba de ventas“.

 

 

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: