octubre 27, 2020

Anoche vi o soñé la guerra que viene o ya fue…

y la parte que llevo conmigo hoy

fue el cuadro impactante

de una línea de 20 soldados cegados

siendo dirigidos, en una sola fila,

lejos de una nube amarilla de gas.

Eso debe ser lo que cuenta por el brillo de esta mañana

la luz del sol cubrió todo

desde las palmas reales

hasta los toldos de las tiendas,

desde el automóvil azul en la acera

hasta una flor violeta trepando una valla,

un don de la vista tras otro.

No pude ver sus caras vendadas

pero cada hombre tenía una mano descansando

sobre el hombro del hombre frente a él

para que cada hombre guiara y fuera guiado al mismo tiempo,

y al mismo ritmo, dado el unísono de sus pequeños

y cautelosos pasos

en un país que dice no tener ejército.

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