Mientras duermen los amantes,

clavo mis uñas en la tierra,

y detengo el tráfico.

Justo ahora se ha levantado una nube

mientras hablo con el vacío del universo

y mi voz se conecta a las olas

en el fondo del océano.

Mi corazón está grabado

como un dibujo infantil de la luna

sobre la ventana rota del cielo

donde el viento siempre regresa

para llenar mis pulmones.

Bailo sobre mi sombra.

Abro la boca con el aire

dentro del ataúd de mi madre.

Soy la flecha que se rompe

en el cuerpo del ave,

que aparece en mi ventana,

cantando antes de caer a la tierra,

enterrando las uñas tras perder el cielo

sin vista que haya seguido mi vuelo.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: