Daniel Ulibarri

Figura

 

Todo depende de las palabras cuando los libros se queman, incluso los escenarios de las estrellas se derrumban, deslizándose de las palmas y los dedos gruesos, la historia del lugar se desvanece.

 

Incluso la estructura del cuerpo humano falla entonces.

 

En este momento una figura pasa rápidamente a través de la hierba de verano dejando que las  bendiciones de los antepasados caigan sobre el cuerpo, reconociendo la luz de la luna.

 

La voz materna del origen que rebota a través de los usos del tiempo se hunde en las mentes, una palabra, madera sin secar.

 

La risa de una mujer flota en hojas de bambú que susurran en rima con el rasgueo de los surcos en un tablero de cobre, mientras pasa detrás de la puerta corrediza de papel japonés.

 

¿Se redime algo por una línea anterior?

 

Palabras se pueden imaginar, temblando, cual larga genealogía de la lengua materna, cada fonema de pie claro y excitante, excitado, excitado siempre, de vuelta a preguntas y ecos que no terminan.

 

(Nacer…, nacer…)

 

¡Luna, volverás de tu eclipse!

 

Fundiré los utensilios a mano.

 

¡Silenciaré las imágenes que vemos en la puerta corrediza!

 

Solo ocasionalmente se pueden ver las flores.

 

Miles de años de servicios funerarios, no domesticada: una figura de se comienza a parecer a las llamas…

 

Dice respaldar las palabras con cuerpo, pero ni siquiera son las oraciones que quisieramos escuchar.

 

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