octubre 24, 2020

Si la besás en la primera cita no sos un caballero.

Si no la besás no sos hombre.

Si hacés todo lo que ella te dice sos un huevón.

Si no lo hacés sos un desconsiderado.

Si la celás es que estás loco.

Si no la celás es que no la amás.

Si le llevás flores sin motivo piensa que tenés otra mujer.

Si no le llevás piensa que en vos se ha apagado ya la flama del amor.

No ha habido nunca, ni hay ahora, ni habrá jamás un hombre que pueda entender a una mujer. Su misterio es inasible.

Lleguemos entonces a la misma eterna conclusión: la mujer no es para entenderla, es para amarla.

Así son ellas. Eso es parte de su encanto.

Lo demás es lo de menos.

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