El silencio de Don Juan

Un joven discípulo del caballero sevillano le dijo con admiración:

¡Quién supiera hablar como habláis vos! ¡Así no habría dama que se me resistiera!

Don Juan lo corrigió:

El secreto de la seducción no está en saber hablar, sino en saber oír. Más de una bella mujer vino a mis brazos sin haber dicho yo casi palabra, sino sólo escuchándola hablar. A veces su conversación será poco interesante, y aun aburrida, pero has de aprender a considerar eso como obligado preludio al goce que luego seguirá.

Preguntó el discípulo:

Y ¿cómo aprenderé a escuchar?

Contestó Don Juan:

Callando.

Así supo el mancebo qué hay ocasiones en que el silencio es la más expresiva declaración de amor.

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