octubre 29, 2020

El Señor hizo los cielos y la tierra.

Apartó las aguas y llenó el mundo con toda suerte de peces, animales y aves.

Finalmente hizo al hombre.

Le dio un alma inmortal.

Lo dotó de inteligencia.

Puso en él la maravilla del lenguaje.

Le concedió la tremenda responsabilidad del libre arbitrio.

Y le entregó el don precioso del amor.

El Espíritu vio al hombre y poseído de admiración le dijo al Padre:

-¡Qué gran criatura inventaste!

Replicó Dios:

-Sí. Ahora le toca a él inventarme a mí.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: