febrero 26, 2021

La tarde empieza a convertirse en noche.

Para el hidalgo sevillano la vida ha empezado a convertirse en muerte.

Oye a lo lejos sonar la esquila del convento de monjas, y a su memoria llega la novicia a quien sedujo no por causa de amor, y ni siquiera de lujuria, sino de soberbia.

Siente la tentación de llorar, pero se contiene. Jamás ha abierto la puerta a los remordimientos.

Ha aparecido la primera estrella.

En la penumbra de la habitación don Juan recuerda.

Fue una tarde así, que no era tarde ya; fue una noche como ésta, que todavía no era noche, cuando tuvo en sus brazos por vez primera a doña Inés.

Mira en las sombras la sombra de aquélla a quien pudo amar y no amó.

Entonces llora.

 

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