No temás.

El jardín es tuyo

Y tuyos son sus frutos

Y cada flor de todo tipo

Y el alto muro que las cuida

Y las puertas cerradas.

Las puertas de tu muro ninguna mano abrirá,

Ningún pie pasará hasta tu regreso.

No temás.

Pero pronto, mamá…

¡Pronta sea tu venida!

Porque los caminos se volverán desolados esperando,

Las flores dicen:

«¡Nuestra hermosura no tiene ojos para contemplarla!»

Las hojas murmuran todo el día con nostalgia,

Toda la noche las ramas de los árboles se mecen con tu elegancia…

Maestra del huerto,

Mi sol y mi lluvia, bella es la vida, mi pájara pinta…

Mi María del Rocío.

Un pensamiento en “El jardín de mamá

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