Daniel Ulibarri

El final

Solo se necesitan dos personas para arruinar el mundo. Así va la historia del amor.

Al final del día tan solo contamos las bajas de guerra y las victorias de quien esté menos herido.

Me dicen que es hora de un cambio pero no sé con qué fin sin arrancarnos la piel.

Solo sos una criatura incandescente cuya grotesca belleza adoro,

que venero porque me consume, escasas raciones por entregar el alma.

No veás o te quedarás ciego. El final siempre es la vuelta en curva.

No existe el futuro incondicional.

Es menos confiable que nuestro pasado,de las lágrimas que ya no derramamos.

Este amor de papel sobre las piedras en las que se volvieron nuestros corazones sin dar batalla, sólo buscando peleas.

Como santos que aceptan los estigmas. Miramos hacia atrás o perdemos el rumbo.

Golpeamos la fábrica de almas, mil lápidas de la cual un dosel de humo parecido a la seda que sube para ver a Dios, un vacío espacioso, un inevitable fin.

Escuché que el mundo nunca se acabará. Pero todo tiene un final.

He oído que seguirá y seguirá, en caso tal estaremos tan nublados, escasos de vientos y una vida que valga.

Somos una nota al pie de lo incierto, nuestros planes más grandiosos no más que débiles susurros.

Todo recuerdo cambiando como las placas continentales. Supongo que siempre nos hemos sentido obligados a desensibilizar todos nuestros fracasos.

Mi gente dice que para pasar desapercibido, me haga el muerto. que elija el olvido…ntu cara, tu nombre, toda palabra cruel pronunciada descuidadamente…

Y vos tenés la misma opción. Funciona en ambos sentidos.

El arrepentimiento es la emoción final. Solo lo vemos si vemos hacia atrás. Es lo que ya no está.

El final.

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