Daniel Ulibarri

El Dolor

Un día, vino el Dolor a mí, diciendo:
“He venido a quedarme un tiempo”.
Y percibí que él se había introducido
en mi casa… en busca de compañía.
Por eso dije: “¡Vete, andáte!”
Respondió como un griego, lleno de engaño
y siguió discutiendo con sencillez…
Entonces vi al Amor venir silencioso,
vestido con ropas negras, lisas y nuevas,
un sombrero sobre su cabello.
Ciertamente las lágrimas que derramó
fueron completamente verdaderas.
De modo que le pregunté:
“¿Qué te pasa, insignificante?”
Respondió: “Un dolor por pasar… la muerte
de nuestra Alma, querido hermano”.

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