octubre 26, 2021

La oscuridad me encadenó a mi estera de juncos hecha jirones,

la cabeza de la tiranía rocía el hollín de la ignorancia en mis ojos

y el sueño martilla mi cabeza con consignas.

Entonces una pesadilla tropezó con mi vida desparramada…

Tropecé con la alarma de mi corazón

que me puso a cantar con un timbre de esperanza.

Con canto vendo mi tierra devastada,

con el hilo de la canción coso las cabezas cortadas de vuelta

sobre los hombros de las flores que fueron arrancadas.

Tapo la herida del cuello con un canto de guerra;

Con una lanza afilada cuya lengua canta,

rasgo el velo de las tinieblas de nuestra tierra,

Y la pesadilla huye de mi luz secreta.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: