fbpx
Daniel Ulibarri

Dulce salado

Sos como yo y morirás también, pero hoy no:

vos, inconmensurable, por eso las horas brillan:

sos una concordancia de persona, número, voz, y lugar,

las fresas se esparcen a través de tu nombre

como si fueran arbustos en ciernes,

como las aguas frescas y claras,

donde te encontrás a la luz de la luna cubierta de hierba:

y vos sos un lirio, un aster, por todos los derechos mío,

estrella blanca en el cielo de la pradera,

la nieve sigue llegando de sus viajes

hacia la tierra, aquí donde soñé que la nieve eras vos,

tenés mi derecho, has venido a ser mi noche

tu cuerpo asume las dimensiones del sueño,

mi forma de lo bueno se convierte en vos

y te caés del cielo con varias flores,

las palabras se derraman de tu boca en olas,

tus labios saben a mar, dulce salado:

el hogar no está en ninguna parte,

por lo tanto, vos, una especie de morada

y bienvenida canción después de todo,

libre de cualquier edén que podamos nombrar…

Amante del humo, la gasolina, los químicos y preservantes. Quienes son amantes del "fitness", el gimnasio, las dietas y los maratones y cualquiera que abrigue escrúpulos de moralina, se encierre en sus 'tiquismiquis' de conciencia y provincialismos santurrones, deje de lado estos renglones ahora mismo.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: