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noviembre 26, 2020

Fontana, teólogo sin demasiada teología, según se describió a sí mismo alguna vez, acaba de publicar un texto en la revista Chacraz.

En él dice lo siguiente:

“… El escéptico debería esforzarse en creer, y el creyente debería esforzarse en dudar.

La fe ilumina a quien la tiene, pero no lo ha de cegar, pues la ceguera en cosas de religión conduce al fanatismo.

La duda es señal de buena salud mental, y aleja tanto de los dogmas como de la soberbia.

Yo incito a mis alumnos a dudar. Eso es incitarlos a pensar.

Les pido que duden incluso de lo que yo les digo.

Así los hago que busquen su verdad en vez de aceptar mis opiniones por pereza o falta de imaginación.

Tener todas las preguntas es mejor que pretender tener todas las respuestas. 

Dudo, por lo tanto creo.”

Algunos de los colegas de Fontana lo consideraban un heterodoxo.

Responde él:

“La heterodoxia abre los ojos. El dogma los cierra”.

 

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