septiembre 20, 2020

original (6)

Este don Abundio tiene espuela.

«Tiene más vueltas que una cebolla«, dicen de él en el rancho del Potrero.

Él se defiende:

La gente es muy habladora.

Pero en verdad don Abundio es muy astuto.

Cierto compadre suyo es dueño de una mula que compró hace un mes.

Es una bestia rara -le dice a don Abundio-. Unos días cojea mucho, y otros no cojea nada. ¿Qué haré con el animal, compadre?

Responde don Abundio:

Véndala como se la vendieron a usted: en uno de los días que no cojea.

Intento pasar la recomendación del viejo por el tamiz de la moral, pero al parecer no pertenece a dicho campo. Corresponde más bien a esa filosofía parda que se llama el sentido común.

Quizás el parecer de don Abundio no sea muy correcto, pero no cabe duda de que es muy práctico.

Y el viejo pellizcado dice que en cuestión de mulas –mulas de cualquier especie– lo práctico es lo más práctico.

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